La música antigua como puente cultural entre Argentina y Alemania



Marina Arreseygor es violonchelista y licenciada en Música con Orientación en Dirección Orquestal por la Universidad Nacional de La Plata. Aquí nos cuenta su experiencia como becaria del Programa de Becas Internacionales del Ministerio de Educación y de la DAAD. 

 

"Desde diciembre de 2021 me encuentro en Alemania realizando un master de perfeccionamiento en violoncello barroco en la Universidad del Arte de Berlín. La concreción de mi viaje fue y es posible gracias al apoyo del Ministerio de Educación de la Nación y de la DAAD, instituciones que me han otorgado una beca para poder realizar dichos estudios. 

 

Mi estadía en Alemania hasta el momento ha sido sumamente enriquecedora. Me ha permitido conocer nuevos horizontes y adquirir experiencias relacionadas no solo con el hacer musical, sino también con las diferentes formas de 'pensar la música'.

 

Cabe destacar, que la música antigua, el género en el que elegí especializarme, tiene sus orígenes en Europa, por lo cual el acercamiento a la cotidianidad y el pensamiento europeo no son ajenos al estudio de este lenguaje artístico particular. La inmersión en un nuevo idioma, entender la estructura y el funcionamiento de la sociedad alemana y europea han sido y siguen siendo experiencias sumamente enriquecedoras para mi hacer musical, resultante entre la reflexión teórica y el hacer artístico cotidiano.

 

Durante estos primeros seis meses perfeccioné el idioma alemán, necesario para la vida diaria, pero también para la comprensión de la música en la que opté por especializarme.

 

A su vez, pude acceder a un nuevo instrumento característico de este período estilístico como es la viola da gamba, a través del cual  me sumergí en la música de Marin Marais, prolífico gambista y compositor del siglo XVII. Esta experiencia me permitió y me permite profundizar en las diferentes corrientes dentro de la música antigua, ampliando la mirada hacia la danza y la música francesa, bordeando España para luego viajar a Italia, llegando finalmente a Alemania y a la conmovedora profundidad de J. S. Bach. 

 

Por último, me gustaría nombrar a mi profesora de violoncello en la universidad: Lea Rahel Bader. El trabajo regular con ella constituye para mí una fuente inagotable de información y la adquisición permanente de nuevos conocimientos.

 

Espero con ansias seguir recorriendo este camino de aprendizaje, así como también espero en el futuro poder volcar y compartir esta experiencia en los ámbitos de trabajo en los que me desenvuelvo en la Argentina."